Por una vez conseguí convencer a Ander y a Pey (Miguel se había ido ya a Estocolmo) de comer a una hora sueca para así a la tarde poder aprovechar para ir a un afterwork. No obstante, como viene siendo costumbre, llegamos demasiado tarde y no había ningún afterwork al que le quedara comida decente. Por ello, al final acabamos en un Burguer King, donde tuvimos que pagar el doble que en un afterwork por comer comida basura...
Por la noche, tras probar las famosas cervezas de 10%, que la verdad es que no estaban tan mal, fuimos a Park Lane. Inexplicablemente Pey pasó sin pagar, mientras los demás desembolsábamos 100 sek como si tal cosa. Esta vez no parecíamos haber entrado en un casting de vigilantes de la playa. De todos modos estuvimos muy agusto hasta las 4 de la mañana más o menos, que volvimos a casa congelados por el frío que hacía.


No hay comentarios:
Publicar un comentario