Tras investigar los hechos no llegamos a ninguna conclusión, pero puesto que sólo salimos Pey y yo la noche anterior y yo no fui....Lo más curioso, es que en el piso de Elena e Irene había otro igual, así que pensamos que se lo habríamos 'tomado prestado'. No obstante, cuando fuimos a su casa para que Pey les diera un vaso en compensación por otro que les había roto descubrimos que seguía allí su carro, por lo que el nuestro debía ser otro carro hurtado a la corporación Hemköp. Podéis votar a la derecha quién creéis que robó el carrito.

Después decidimos hacer una redistribución del salón para aprovechar más la luz y el espacio de la casa, y por fin dimos al poltergeist de la casa la posibilidad de materialiarse en un cuerpo para comunicarse con nosotros. Creemos que pudo ser él el del carro y la sangre. Por cierto, todavía no le hemos puesto nombre, sugerencias?
Más tarde, tras tomarnos un café en casa de Elena e Irene, invitamos a Guillem a cenar las famosas lentejas de Pey. Fue un buen invitado, nos trajo lomo, queso y espetec, así da gusto invitar a la gente! De todos modos al rato llegó Ander, quien nos hundió en la miseria al revelarnos que venía de cenar solomillo con sus padres.
Empezamos la fiesta en nuestra casa, hasta que un vecino exaltado comenzó a aporrear la puerta con ira y tuvimos que bajar el nivel, pues en nuestro bloque hay mucho musulmán y nuestro intérprete estaba indispuesto encerrado en su cuarto.
Al rato fuimos al piso de los franceses de Frölunda, donde había mucha gente, pero el ambiente parecía más bien relajado. Era curioso que a pesar de la fiesta, había dos filipinos intentando dormir en la habitación de al lado y no se quejaban de nada. Por ello tras conversar un poco y ser vapuleado a los dardos nos retiramos a descansar tranquilamente.

1 comentario:
Hola!!! Todavía no estoy al corriente de la versión original del carro pero,..... Pey sería reincidente, ya q me hizo de taxista en un carro similar en Copenague!!! Tendrá tendencia de robar "coches" ????
mss a todos!!!!
Publicar un comentario