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Perfil de Facebook de Borja Elo

Martes 9: Llega la caballería pesada

Juro solemnemente que me levanté con intención de asistir a la universidad, pero a eso de las 10 de la mañana me llamó un transportista vikingo para decirme que traía una maleta para mí, y que me la llevaría entre la 1 y las 2 de la tarde.

Ante esta revelación hice un cambio de planes, mientras Pey acompañaba a su amada Ainara al aeropuerto, yo decidí probar suerte en la piscina. Y acerté: no había casi nadie a eso de las 11. No obstante me ocurrió lo peor que podría haberme pasado: me olvidé la chancletas en casa...Si pensáis que volví a casa cabizbajo y malhumorado a por ellas, siento deciros que ojalá, pero no fue así.
En cualquier caso, tras pasarme hora y pico chapoteando volví a casa y metí mis pies en agua caliente con sal y vinagre para purgar mis males; y sobre todo, los hongos. Al rato, cuando ya estaba la comida caliente en la mesa, iba a beber agua cuando noté pequeñas vibraciones en la superficie de mi vaso de agua.

No, no se trataba de un gigante, sino de la inmensa montaña de bolsas que me mandaba mi madre y de un pobre hombre que iba detrás empujando y controlando el equilibrio.

Efectivamente, cuando abrí la bolsa corroboré mis peores sospechas: me había engañado! Me enviaba como 20 kg de comida que nadie solicitó ni necesitaba: pimientos, tomate frito, atún y bonito en cantidades industriales. Ni que decir tiene que todo ello puedo comprarlo en el súper de debajo de casa, pero claro, en el Hemköp no me lo traen empanado de avecrem (dos cajas enteras de avecrem estaban volatilizadas por absolutamente toda la comida).

Para ser justos debo añadir, que también había cosas menos corrientes como confit, paté y embutidos, a lo que no se le hace precisamente ascos. De hecho, casi inmediatamente cayó el salchichón como si de una manada de hienas hambrientas se tratara.


En cuanto a la ropa, la dejé para la noche, pues mis fuerzas al recoger la comida quedaron seriamente menguadas. Sin embargo, tras una larga reestructuración del cuarto y un posible proyecto de fin de carrera en organización, conseguí vaciar esos 30 kg de ropa en las baldas de mi cuarto. Creo que esa noche dormí como un lirón.

3 comentarios:

Ainarita dijo...

Madre mia!!!!!!

Y voy yo y me lo pierdo!!!jeje

Te han mandado un eroski entero con Zara incluido!!!

Disfruta!!!jejeje

Anónimo dijo...

Y lo bien que se lo ha tenido que pasar tu madre haciendo tetris para meter todo en la maleta?

Anónimo dijo...

creo que el contrabando de avecrem se multa con cárcel de hasta 2 años!! :D jajaja