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Martes 30: Y llovió por 40 días y 40 noches

Ya de vuelta a la rutina tras el viaje a la capital sueca, decidí hacer la colada (no nos engañemos, es difícil acertar con el número de calcetines y calzoncillos, jeje) nada más despertarme. Tras desayunar en una cocina con flora y fauna propias, fui a la universidad a reunirme con éstos para comer.

Sin embargo, lo que yo no sabía es que en vez de en tranvía debía ir en el arca de Noé. Empezó a llover como no he visto llover en mi vida, de hecho se inundaron algunas zonas en apenas 10 min y eso que estoy en Suecia. A pesar de ir con el paraguas (luchando contra vientos huracanados), tuve que ir corriendo al autobús mientras oía de fondo a los músicos del Titanic y mis pantalones se llenaban de agua.

Después de comer tuve la suerte de que me impartiera clase el mismísimo Christian Shepard (Padre de Jack, el médico de Lost). Os garantizo que era idéntico, pero desgraciadamente he borrado sin querer las fotos que le saqué para demostrarlo.


Al regresar a casa, Pey y yo estuvimos toda la tarde planeando ir a la piscina, pero la verdad es que el primer día de clase después de tanto tiempo hizo estragos en mi cuerpo y decidí practicar un poco el deporte nacional touching balls.

24-29 Septiembre: Resumen viaje Estocolmo

ANTES DE NADA!! EL PUEBLO HA HABLADO: PEY ROBÓ EL CARRITO!!!!

Hay muchas cosas que comentar de Estocolmo, pero puesto que una imagen vale más que mil palabras, prefiero subir algunas fotos. Simplemente comentar que Estocolmo es una ciudad increíble, bastante más grande de lo que esperaba. He sobrevivido a las ardillas asesinas, a andar por numerosas calles, al alto precio de la comida y el transporte, a visitar infinidad de museos, etc. Lo más impresionante de la ciudad es el Vasa Museum (un buque de guerra del siglo 17 sacado del mar) y el palacio real, cómo viven estos suecos!


Pido perdón por mi ego, pero por algo es mi cámara y mi blog, mi tesssssoro!

Entre las fotos destacan la sala de oro del ayuntamiento (sólo una lámina, no es oro macizo), la estatua del caballero y el dragón (dijeron que Dinamarca era el dragón y Suecia el caballero).











Lunes 22: Miguel ha caído también

Como empieza a ser costumbre ya tuvimos que ir a la uni a hacer un trabajo, aunque por lo menos esta vez, se supone que era sólo entregarlo. El problema fue cuando al reunirnos con Borja nos dimos cuenta de que faltaba una parte. No obstante, a pesar de estar contrarreloj, gracias a la ayuda de un español conseguimos llegar a tiempo y depositar el trabajo en el buzón correspondiente para apaciguar la ira de zorra implacable (osea nuestra profesora).



Después, llegué a casa y tuve que comer bastante rápido porque tenía clase a la tarde, 4 horas de economía (eso sí, como siempre 45 min y descanso 15). Afortunadamente, tocó hablar de Zara, y gracias a ser español y mi experiencia de primera mano conseguí hacerme un hueco entre los gigantes vikingos de mi grupo (excepto Stefan, ése es de mi altura).

Ya por la tarde-noche sucedió lo que todos temíamos que podía llegar a pasar, estaba en la cocina fregando un momento después de cenar, cuando derepente oí un grito rápido y agudo (evidentemente pensé que era Pey, el principal artífice de dichos sonidos guturales) pero al comprobar que el que entraba en la cocina era Miguel me quedé atónito.

Pues sí, ha quedado patente. Ha caído el más cuerdo de los 4. La enfermedad es contagiosa, por favor, envíen ayuda, repito, envíen ayuda. Tal vez sea demasiado tarde. Por favor, sáquenme de aquí.


Más tarde estuvimos Ander y yo organizando el viaje a los fiordos Noruegos, en plan road trip por escandinavia. Os mantendré informados.

Domingo 21: Siempre a última hora

TENÉIS UNA SEMANA PARA VOTAR EN LA ENCUESTA (ES ANÓNIMO) DE LA DERECHA QUIÉN ROBÓ EL CARRITO DE LA COMPRA. RECORDAOS QUE ANDER Y MIGUEL (SE SUPONE) NO SALIERON.

El domingo fue un día de estos en los que te levantas con muchos planes en mente, que si gimnasio, que si ir al centro, que si ir a la tienda de la esquina, que si ir a Slottsskogens a ver los pingüinos (irónicamente el único que los ha visto fue Vitty); y al final para cuando miras el reloj: SORPRESA!! SON LAS 6!!

Por lo menos los macarrones con soja y pollo de Pey le salieron de 3 estrellas michelín, y de michelines entiendo un rato. Después, ante la inminente llegada de los padres de Ander a casa se puso en marcha la operación 'limpia como puedas', que viene a ser: todo lo que agarres al armario del pasillo (carrito incluido) y toda la basura debajo de la alfombra'.

Encima no vinieron.


Por la tarde, Pey estuvo reunido en su habitación con Einstein y al teléfono con Stephen Hawking hasta que nos hizo llamar para enseñarnos su gran programa de Matlab (su segunda mayor afición en la vida después de Ainara). He aquí una demostración del próximo premio Nobel:


Después de cenar Miguel me entregó su parte del trabajo y el montaje de las 500 piezas del trabajo que le habíamos mandado. De todos modos, hasta las 2 de la mañana estuve acabando el trabajo (y Miguel casi toda la tarde). Tan sólo espero que el examen esté tirado...

Sábado 20: Colega, dónde está mi carro?

A los que os suene de algo el título seguramente ya entenderéis por dónde van los tiros. Al levantarnos por la mañana (tras un grito de Ander: KABROIAK!! os habéis bebido mi cerveza!!) descubrimos que había en el piso un carrito de la compra y restos de sangre (pequeñas gotas, ninguna amputación aparentemente) por el salón.

Tras investigar los hechos no llegamos a ninguna conclusión, pero puesto que sólo salimos Pey y yo la noche anterior y yo no fui....Lo más curioso, es que en el piso de Elena e Irene había otro igual, así que pensamos que se lo habríamos 'tomado prestado'. No obstante, cuando fuimos a su casa para que Pey les diera un vaso en compensación por otro que les había roto descubrimos que seguía allí su carro, por lo que el nuestro debía ser otro carro hurtado a la corporación Hemköp. Podéis votar a la derecha quién creéis que robó el carrito.



Después decidimos hacer una redistribución del salón para aprovechar más la luz y el espacio de la casa, y por fin dimos al poltergeist de la casa la posibilidad de materialiarse en un cuerpo para comunicarse con nosotros. Creemos que pudo ser él el del carro y la sangre. Por cierto, todavía no le hemos puesto nombre, sugerencias?


Más tarde, tras tomarnos un café en casa de Elena e Irene, invitamos a Guillem a cenar las famosas lentejas de Pey. Fue un buen invitado, nos trajo lomo, queso y espetec, así da gusto invitar a la gente! De todos modos al rato llegó Ander, quien nos hundió en la miseria al revelarnos que venía de cenar solomillo con sus padres.

Empezamos la fiesta en nuestra casa, hasta que un vecino exaltado comenzó a aporrear la puerta con ira y tuvimos que bajar el nivel, pues en nuestro bloque hay mucho musulmán y nuestro intérprete estaba indispuesto encerrado en su cuarto.

Al rato fuimos al piso de los franceses de Frölunda, donde había mucha gente, pero el ambiente parecía más bien relajado. Era curioso que a pesar de la fiesta, había dos filipinos intentando dormir en la habitación de al lado y no se quejaban de nada. Por ello tras conversar un poco y ser vapuleado a los dardos nos retiramos a descansar tranquilamente.

Viernes 19: Irene & Elena's Party

Como tantos otros días, tocó levantarse a las 6.30 para asistir a una charla soporífera, y es que estoy convencido de que el cuerpo humano no está preparado para aguantar una charla de 2 horas a las 8 de la mañana. Era entretenido ir viendo como toda la clase iba cayendo como moscas en un sueño profundo: los chinos fueron los primeros en caer (cayeron todos) y después se les fue uniendo más gente. Ya para la segunda hora de charla me tomé un café y pude concentrarme sin problemas (pues era ya una hora normal).


Después de clase, Miguel y yo fuimos al migration board para registrarnos como estudiantes europeos, pero antes pasamos por la oficina de turismo para preguntar cosas sobre nuestro road trip a Noruega. Cuando le preguntamos a la chica que nos atendió a ver si Noruega era más caro que Suecia contestó: Sí! (en menos de un microsegundo), y añadió: lo notaréis en cuanto lleguéis.


Por la tarde como Ander estaba con sus padres recorriendo Göteborg, nos fuimos Pey y yo a un afterwork (Miguel se quedó en casa) a cenar algo. Entramos en un bar bastante chic (no sé si se escribe así o con 'tx') donde había comida algo oriental. El problema fue que toda la comida que servían era fría, y claro no entra tan bien empacharte a comer cosas frías. Principalmente comimos macarrones con una salsa riquísima, y como 20 pinchos morunos cada uno de pollo picante y de cerdo con otra salsa exquisita.

Al llegar a casa estuvimos llamando a gente para buscar plan para la noche, hasta que al final llamé a mi compañero de trabajo Borja y fuimos Pey y yo a una fiesta a la que nos invitaron Irene y Elena. Cuando entramos alucinamos; pedazo de casa! un chalet, todo el mundo tiene mejor piso que el nuestro: la distribución es idéntica, pero estaba todo en muchas mejores condiciones, parecía un hogar.

Así fue como llegamos a la fiesta, donde conocimos a gente, bebimos cervezas, se bailó (sobre todo Pey), alguien rompió un vaso y tiró los cristales por la ventana (evidentemente Pey), a alguien se le derramó otro vaso, aprendimos un juego francés del estilo al o'kalimotxo o 21 aceituno pero soplando cartas...En definitiva, que estuvo muy bien la fiesta de Elena e Irene, y ambas fueron muy amables.



Al salir de la fiesta volvimos a casa con Laura (una chica catalana que está en su segundo año aquí) para luego ir a su palacio zarista. Yo ya sospeché lo que me podía esperar cuando vimos al mayordomo darnos la bienvenida a las 5 ó 6 de la mañana y traernos un chocolate caliente. Ahora en serio, parecía un hotel, eso es otro nivel, un baño que era como nuestro salón, con mampara trasparente para la ducha, un salón lleno de sofás y con tele, una cocina increíble con un frigo para cada uno...

Os dejo unas fotos del modesto lugar:

Jueves 18: Mr & Ms Aranburu

Me gustaría aprovechar la ocasión para pedir disculpas si en algún momento alguien se ha sentido ofendido por los comentarios publicados en este blog, pues no era tal mi intención. También me gustaría recalcar que se trata de un blog en tono de humor y que si alguien no está de acuerdo en algo es libre de escribir un comentario al respecto mientras se haga desde el respeto mutuo. Por otro lado se recomienda al lector algo de sentido del humor para así poder seguir escribiendo en un tono más ameno.






(es coña, jeje.)



A la mañana fui a la universidad porque había quedado con mi grupo de trabajo sueco, pero como es habitual en mí, llegué tarde y no les encontré. Al final, me encontró uno de ellos a mí, y cuando les encontré tenían ya casi todo hecho. Lo peor es que me han perdido el respeto y ahora no paran de hablar en sueco.

Por la tarde fui a la universidad a seguir con el maldito trabajo de introduction to automotive engineering, tan sólo espero que el trabajo de sus frutos, y que luego no tenga que estudiar tanto para el examen final. Lo cierto es que este sistema de tan sólo dos asignaturas cada 2 meses es inmejorable, te obliga a un aprendizaje continuo, a no desengancharte y encima al hacer trabajos todo el día luego es más fácil el examen. Además, los residuos de las asignaturas que se posan en tu cabeza de por vida se te acaban quedando mucho mejor.

Ya por la tarde llegó Miguel a casa y nos contó que se lo pasó muy bien en Estocolmo, pero que era bastante más bonita que Göteborg, que era como pasar de vivir en Donosti a Pasajes (véase la nota superior). Además de Miguel también llegaron unas horas más tardes los padres de Ander tras pegarse una matada de viaje, y más frescos que nosotros cuando vinimos.

Tras ir a nadar con Pey a la piscina esquivando orcas y demás objetos flotantes de la piscina, regresamos a casa a cenar y a descansar, ya que nadie quiso salir.

Miércoles 17: Trapitos en Ikea

Qué duro es no tener nada que hacer en todo el día, a diferencia de Ander y Pey que tenían clase a las 8 de la mañana. Es en momentos así cuando de verdad disfrutas y te levantas a las 11, vas a nadar un poco a la piscina y luego vuelves a casa más o menos a la misma hora que ellos para comer.

Por la tarde, cuando estaba al borde de un ataque de nervios porque empezaba a entreverse otro día entero metidos en el ghetto, convencí a estos para ir definitivamente al Ikea. Creo que somos los únicos erasmus de la historia que van a Suecia y tardan un mes en ir a Ikea.

Por cierto, aprovecho la oportunidad para pedir un Mayday a cualquier psiquiatra que lea esto y que acuda a salvarnos de Pey. Creo que es el único loco capaz de contagiar su locura a los demás. Desafortunadamente la enfermedad ya me ha sido transmitida y cada media hora te sale un: 'voy a matar a Moe, hiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!'. Evidentemente la locura no se queda ahí, sino que sientes la necesidad de destruir material urbano o lo que haya a mano, el problema es evidente cuando estamos en casa metidos....Al principio empezó como un simple: Medicinaregaatan (una de las paradas del tranvía). Lo peor es que Ander ya se esta contagiando de las esporas venenosas que porta el aire y de vez en cuando se le oye una risita aguada desde su habitación hiiiiiiiiii!

Tras unos 40 min de autobús y hacernos los 'suecos' para no pagarlo, llegamos al fin a Ikea. Había oído en clase de economía que tienen sus propios bosques para la madera, pero vamos, que al final resultó ser como un hiper de cosas para casa.

Lo cierto es que me sorprendió cómo lo tienen montado, porque pasé de no pretender comprar nada, a llevarme media tienda a casa ( me compré hasta un cuadro para alegrarme la estancia, era super bonito y no pude resistirme). Afortunadamente ahí estaba Pey para inculparnos un: Capitalista! si nos pasábamos de la raya.

Por enésima vez los suecos me volvieron a demostrar lo maravillosas personas que son. Para pagar hay máquinas que leen el código de barras de las cosas, pero lo divertido es que luego no había sensores ni nada, osea que podías meter cosas en la bolsa sin pasarlas por ahí y no pasaba nada. No penséis mal, pagué mi cuadro, mi almohada decente (porque la almohada ergonómica del Lidell, bueno...digamos que está en manos de mis abogados) y mi Felpudo (según Ander se dice Celpudo).
Lo más entretenido del día fue sin duda ver a Pey cómo se agobiaba el solito con todas sus fobias (a la gente, a nosotros que no parábamos de mirar cosas, a los espacios cerrados, a las grandes superficies y porqué no también al aire) y ver cómo Ander entraba en una especie de subconsciente en el que lo único que repetía una y otra vez era: trapito. (Se cree que buscaba algo con lo que limpiar su ordenador).

Martes 16: Trabajos por toda esquina

A la mañana fuimos los tres Chalmerist (como aquí se llaman) a la escuela, pero atención al pedazo horario que tenía: de 8 a 10 y luego la misma asignatura de 3 a 5...osea genial, te quedas ahí tirado no sé cuántas horas...

De todos modos al final quedé con el otro miembro de mi grupo (ya que Miguel no está) para hacer el trabajo de 1 a 3 en vez de de 3 a 5 y así acababa antes. De la comida mejor no hablar, porque después de pasarme días riéndome porque no merecía la pena llevar tápers a la escuela ya que se come bien por 3 €, cogen hoy y me ponen arroz con chili. Eso sí, en la sala de los micros se me ha sentado al lado un chino y me ha dado una envidia con su arroz lleno de colorines...

El problema ha sido cuando estaba haciendo el trabajo con mi tocayo, y en esto aparece el sueco de mi grupo que trabaja en el comité de fiestas y me dice que han hecho una reunión 'improvisada', osea vamos, que se les había pasado decirme nada...

En cualquier caso muy amables estuvieron preguntándome haber qué tal la vida aquí y así, parece que se van abriendo un poco después de todo. Eso sí, ya tengo deberes de grupo, analizar dos empresas para el jueves. Luego me han llevado a recoger unos papeles que necesitábamos para la otra asignatura y no tenía ni idea de dónde cogerlos.

Al llegar a casa, cómo no, estuve trabajando más y más hasta que ya casi desfallecido decidí cenar porque no aguantaba más. Afortunadamente, tras semejante día duro de trabajo decidimos montarnos un home cinema de nuevo y ver la terrorífica película: 1408.

Lunes 15: El juego de la cerveza

A pesar de lo que aparente, no se trata de ningún juego alcohólico, sino de un juego de economía. A pesar de tener clase a la 1 de la tarde, me sentí como si no hubiera dormido, pero al menos el jueguecito llamó mi interés. Consistía en que cada uno llevaba a cabo un papel desde el consumidor hasta la fábrica, y en función de la oferta tenías que producir lo que consideraras oportuno.

Aluciné con cómo con un juego tan tonto se puede aprender tanto. Tenemos mucho que aprender en España, pues creemos que lo mejor para aprender es empollar de memoria cuando hay otros modos más dinámicos de aprendizaje.

Además, me tocó con una alemana, que no sólo no parecía ser demasiado avispada sino que encima hacía trampas. En cualquier caso quedamos segundos de la clase y casi nos llevamos el botín de unos 300 sek, eso sí que es motivar al alumnado!

Más tarde regresé a casa, donde estaban Ander , Pey y Matlab por todos lados. Ya para cenar cayó un rollito de primavera, algo indigesto por la conspiración judeo-masónica montada por Pey (hablando de política). Y es que siendo vasco, quien come y habla de política en la mesa, algún sentido le falta!

Domingo 14: Un domingo especial

Nos levantamos como todos los domingos hacia las 2 de la tarde para, como no, recoger todos los restos de la noche anterior. Luego, mientras yo hacía los raviolis, Pey calentaba motores con la F1, para así acabar comiendo los 3 en el salón viendo el gran premio en mi portátil.

Tras fregar platos, encimeras y suelo como un esclavo, decidí darme una ducha y prepararme para programar durante unas horitas la gráfica de Potencia de un motor. Al final, tras grandes esfuerzos y algún que otro consejo lo conseguí.

Afortunadamente salimos de casa aunque sólo fuera para ir al supermecado a comprar mi té. Pues sí, soy así de raro, por las mañanas sólo me sienta bien el té: ni leche ni café, sino té.

Por último, para terminar el día decidimos aprovechar el magnífico ancho de banda del piso para ver la vida de Brian en internet. Menudo home cinema que nos montó ander con el portátil y los sofás!

Sábado 13: 8ºC y bajando

Nota: Me veo obligado a prescindir de ciertos hechos objetivos debido a la férrea censura a la que me veo sometido.

Por fin tras numerosos días en casa encerrados conseguimos salir a dar una vuelta. Eso sí, tan sólo a Botaniska, que está como a 4 paradas de tranvía, pero yo no me quejo. La verdad es que me decepcionó un poco, al menos comparándolo con el de Copenhague, pero lo que es evidente es que estos suecos saben respetar las zonas verdes, porque lo mantienen impoluto. Además sumas Slottsskogen, Botaniska y otros parques de la ciudad y en total hay casi más área verde que urbana.
Lo cierto es que fue una visita entretenida, yo saqué mi instinto de orco de mordor, Pey de Koala australiano y Ander de bailarina del balet ruso.


Por la noche fuimos a la segunda fiesta del sindicato de estudiantes, deben hacer 5 en todo el año. No obstante, llegamos a las 2 de la mañana porque nos entretuvimos y, teniendo en cuenta que la fiesta acababa a las 3, nos salió la hora de fiesta a 8 euros. De todos modos nos lo pasamos muy bien, aunque esta vez no hubiera espuma party, sino laser party.
Tardamos lo suyo en volver con el resto de españoles, pero después de caminar a 8ºC por la noche y de coger el tranvía llegamos a casa. Una vez allí invitamos a Guillem a picotear pasta con soja de madrugada.

Viernes 12: Afterking

Otra vez igual. Llegué a la universidad y descubrí allí que la clase se había cancelado. Por lo menos esta vez eran las 10 de la mañana y no las 8, así que fui a la cafetería del sindicato estudiantil y esperé a que acabaran Ander y Pey de presentar su trabajo.

Por una vez conseguí convencer a Ander y a Pey (Miguel se había ido ya a Estocolmo) de comer a una hora sueca para así a la tarde poder aprovechar para ir a un afterwork. No obstante, como viene siendo costumbre, llegamos demasiado tarde y no había ningún afterwork al que le quedara comida decente. Por ello, al final acabamos en un Burguer King, donde tuvimos que pagar el doble que en un afterwork por comer comida basura...

Por la noche, tras probar las famosas cervezas de 10%, que la verdad es que no estaban tan mal, fuimos a Park Lane. Inexplicablemente Pey pasó sin pagar, mientras los demás desembolsábamos 100 sek como si tal cosa. Esta vez no parecíamos haber entrado en un casting de vigilantes de la playa. De todos modos estuvimos muy agusto hasta las 4 de la mañana más o menos, que volvimos a casa congelados por el frío que hacía.

Jueves 11: La historia de la mano chunga

UNI-CASA-SUPER.
Pues sí, ese viene a ser el ciclo de nuestra vida en Göteborg. El centro? qué es eso, dónde está? Desde luego, tiene delito estar de Erasmus y desperdiciar un jueves...Eso es lo que pasó, había fiesta universitaria erasmus en Valand, la discoteca de 3 pisos en pleno centro, que además hoy debían dar de cenar. Pero, para qué salir si podemos quedarnos haciendo estructuras y diferenciales con Matlab? Eso es lo que parecen pensar mis compañeros de piso, excepto Pey que no sale por otros menesteres...

Siento decepcionar a los lectores de mi blog, pero como de este día no hay más que contar pues lo más interesante que hice fue ver capítulos de Me llamo Earl, voy a desvelar la historia de cómo liberé mi brazo de la dictadura del yeso.

No lo he contado antes porque en principio debía estar con la medio-escayola hasta el día 8 de septiembre, pero lo cierto es que me cansé el día 4 y no quería que mi madre se enterase.

No penséis que soy un loco, lo cierto es que el primer médico al que fui me dijo que con dos semanas de escayola dura y 2 con vendaje valdría. El caso es que el médico que debía vendarme se escaqueó y dijo que otras 3 semanas de escayola a pesar de ir increíblemente bien la regeneración del 5º metatarsiano.

Por ello, tras dos semanas más de opresión, decidí tomarme la medicina por mi mano:
Ni que decir tiene que tuve que frotar durante horas para que mi mano recuperara un tono medio humano (atención a la siguiente imagen: la diferencia de color es como la del suelo del día 10), y lo más curioso es que esa muñeca tenía la mitad de tamaño que la otra.

Miércoles 10: La fregona mágica

Toda la mañana para dormir, qué bien!...o eso creía yo, cuando a las 2 de la mañana de la noche anterior me fijé que tenía clase a las 8.

Pues bien, después de dormir 4 horas, desayunar un café-chirri del Pressbyrian, hacer malabarismos con el café en un bus repleto de gente y que una embarazada casi me sacara el spray de pimienta cuando amablemente intenté cederle el sitio en el tranvía, llegué a la universidad. Se suponía que iba a tener dos horas de clase y después iría a casa a hacer online la matrícula de Tecnun para el semestre que viene. Pero qué es lo que paso? Pues que cuando quedaban 10 min dijo el profesor que la clase no era hasta las 10 sino hasta las 12 y nos mandó trabajo en grupo.

Por supuesto me largué, aunque por mucho que me justificara no creo yo que a mi grupo le sentara muy bien mi 'escaqueo'. Al llegar a Frölunda se me cruzó un tranvía para hacerme perder el tiempo necesario para que el autobús en que iban Pey, Miguel y Ander se escapara por los pelos, por mucho que mirara indignado a la autobusera.

Para colmo la mátrícula de este año sale a:
...
hagan sus apuestas
...
8620€!!
Si es que ya digo yo que las cosas no funcionan bien si en Suecia les pagan 200 euros mensuales por estudiar y encima la uni es gratis. Y además, no nos engañemos, una universidad mejor que ninguna española.

Después de comer, en vista de mis arterias saturadas de colesterol ya que llevamos 3 semanas a base de patatas, huevos y salchichas decidí ir a comprar una batidora para las cremas de verduras. Así fue como en el Âhleans encontramos mi panacea.

Para cenar hice una crema de verduras que desde luego a Ander le encantó, y luego me puse manos a la obra con mi nueva tarea doméstica semanal: LA COCINA. Si pensáis que el anterior (Miguel) me la dejó limpia y con olor a flores silvestres estáis muy equivocados, de hecho cuando le inculpamos el deplorable estado de la cocina se limitó a culparme a mí porque había demasiada basura como para poder fregar bien (fui basurero la semana pasada).
Juzgar vosotros, opinar es libre. Esto es lo que pasó cuando empecé a fregar (que quede claro que la basura se guarda en la zona que no se ve y que no es ningún montaje, ni efecto de luz), y esto cómo quedó cuando acabé 40 min después:

Martes 9: Llega la caballería pesada

Juro solemnemente que me levanté con intención de asistir a la universidad, pero a eso de las 10 de la mañana me llamó un transportista vikingo para decirme que traía una maleta para mí, y que me la llevaría entre la 1 y las 2 de la tarde.

Ante esta revelación hice un cambio de planes, mientras Pey acompañaba a su amada Ainara al aeropuerto, yo decidí probar suerte en la piscina. Y acerté: no había casi nadie a eso de las 11. No obstante me ocurrió lo peor que podría haberme pasado: me olvidé la chancletas en casa...Si pensáis que volví a casa cabizbajo y malhumorado a por ellas, siento deciros que ojalá, pero no fue así.
En cualquier caso, tras pasarme hora y pico chapoteando volví a casa y metí mis pies en agua caliente con sal y vinagre para purgar mis males; y sobre todo, los hongos. Al rato, cuando ya estaba la comida caliente en la mesa, iba a beber agua cuando noté pequeñas vibraciones en la superficie de mi vaso de agua.

No, no se trataba de un gigante, sino de la inmensa montaña de bolsas que me mandaba mi madre y de un pobre hombre que iba detrás empujando y controlando el equilibrio.

Efectivamente, cuando abrí la bolsa corroboré mis peores sospechas: me había engañado! Me enviaba como 20 kg de comida que nadie solicitó ni necesitaba: pimientos, tomate frito, atún y bonito en cantidades industriales. Ni que decir tiene que todo ello puedo comprarlo en el súper de debajo de casa, pero claro, en el Hemköp no me lo traen empanado de avecrem (dos cajas enteras de avecrem estaban volatilizadas por absolutamente toda la comida).

Para ser justos debo añadir, que también había cosas menos corrientes como confit, paté y embutidos, a lo que no se le hace precisamente ascos. De hecho, casi inmediatamente cayó el salchichón como si de una manada de hienas hambrientas se tratara.


En cuanto a la ropa, la dejé para la noche, pues mis fuerzas al recoger la comida quedaron seriamente menguadas. Sin embargo, tras una larga reestructuración del cuarto y un posible proyecto de fin de carrera en organización, conseguí vaciar esos 30 kg de ropa en las baldas de mi cuarto. Creo que esa noche dormí como un lirón.

Lunes 8: La impresora rebelde

La mañana empezó animada, porque tenía 4 horas de clase de economía sólo y Vitty, que se iba esa misma tarde, decidió en el último momento acompañarme. Ni que decir tiene que se aburrió como una ostra, pero me divertí bastante cada vez que el profesor se giraba hacia nuestra zona y Vitty encogía la cabeza y decía: como me pregunte, me está mirando..

Tras la despedida, volví a entrar a clase y me invitaron a unirme a un grupo de suecos que necesitaban un Erasmus para el trabajo que hay que hacer. La verdad es que son muy trabajadores, en ningún momento se pusieron a hablar de otro tema ni me preguntaron por mi vida, y siempre hablaron en inglés (y eso que estaba uno del comité de Fiestas). Más tarde conocí a un Francés que como poco se había bebido una litrona y media de café y que hablaba un inglés que rivalizaba con Asnar (sí, el del bigote)...

Al salir de clase me dirigí a imprimir los billetes del vuelo de Ainara, y vamos, así fue como descubrí que la revolución de las máquinas había comenzado. Al tratar de imprimir, me equivóqué de ordenadores por lo que en vez de salir las copias me pedía una tarjeta, así que yo todo empanado metí la de la biblioteca, y por supuesto, me la tragó. Tras pasarme 5 minutos desmontando con destornillador la máquina con ayuda de la bibliotecaria, quien se partía de la risa y decía que nunca le había pasado algo así, descubrimos al sacar la tarjeta que no era la de la biblioteca (que además se utiliza una específica para imprimir), sino la que abre las puertas....

Tras el bochornoso espectáculo, menos mal que esto es Suecia y la gente no se enteró o hizo como que no, me dirigí a la asociación de estudiantes, donde descubriría una cesta enorme llena de preservativos a disposición del alumnado, aleh, viva la vida!! Al ir hacia el tranvía coincidí con Ander y Vitty que iban hacia el autobús que lleva al aeropuerto, así que me uní a ellos. En el bus Vitty se reencontró con Elena y Manu (los de la Erasmus Party del otro día)...

Más tarde, por la noche, una vez más tuve que cenar sólo porque soy el único que se ha habituado al horario sueco, y es que vosotros aguantarías hasta las 10 sin cenar habiendo comido a las 12??

Domingo 7: Vitty sale de casa.

Sí, no os engaño con el título, por fin Vitty se convenció de que un Domingo no sale prácticamente nadie de fiesta y se decidió a hacer algo de turismo, eso sí, a su ritmo. Como todo buen turista se perdió en Slottsskogen (si es que ya digo yo que ese sitio es una trampa mortal), pero por lo menos vio pingüinos txikititos, que ya es más de lo que ninguno habíamos visto hasta el momento.

Pero ahí no acaban las buenas noticias, porque tras una gran obra de ingeniería que ha requerido de 4 ingenieros durante dos semanas a tiempo completo, hemos conseguido acabar de instalar la cortina de la ducha! Al fin se acabó el pasar la fregona por el baño al acabar de ducharse!

Por la tarde decidimos ser responsables y estudiar un poco, pues Ander ha escogido la única asignatura que rivaliza con física de partículas y que la imparten Stephen Hawkings con 4 físicos del CERN y Pey. Por otro lado yo tenía que prepararme para el trabajo que tenía que hacer.



Finalmente acabé la noche a lo grande, bajé al super y me compré rollitos de primavera. Pero lo mejor es que me gorroneé la salsa agridulce de los nuggets de Ander y Miguel para así conseguir un plato exquisito.
Más adelante, cuando yo ya estaba en mi cama casi domido, llegaron Pey y Ainara de Estocolmo, para darme en las narices lo bonita y maravillosa que es esa ciudad, menos mal que iré sin falta la última semana de Septiembre...

Sábado 6: Euro y medio el filete

Tras pasarnos media mañana durmiendo, Miguel y Ander fueron a Slottsskogen (el parque más grande que todo Donosti, 137 hectáreas) mientras Víctor y yo fuimos al centro. Ni que decir tiene que para cuando llegamos allí a las 6, estaba absolutamente todo cerrado, con lo que tuvimos que volver. En definitiva, tuve un flash a lo LOST hacia el futuro, y me vi dentro de 60 años como uno de esos ancianos que se dedican a dar vueltas en el autobús para pasar la mañana.

Por la noche, tras degustar uno de mis filetes a euro y medio cada uno, nos decidimos a llamar a Elena, que es los pocos españoles que aún nos hace algo de caso. Afortunadamente nos indicó que como nos temíamos casi nadie iba a ir a la universidad a una fiesta que había, sino que iban a ir a un piso del ghetto a estar un rato y que luego irían para Hogsbogatan.

Lo cierto es que fue un mazazo emocional considerable el ver que prácticamente todo el mundo en el ghetto tiene más facilidades que nosotros, de hecho es raro que nosotros no tengamos tele, porque la mayoría de la gente tiene. Pienso reclamar al SGS que queremos una tele, con suerte nos traen una nuevecita.

En cuanto a la fiesta hay que admitir que ya estaba de capa caída cuando llegamos, y aparte de algunos españoles no nos dio tiempo de conocer a mucha más gente. Mientras Ander y yo socializábamos, Vity se dedicaba a ir de un lado a otro de la casa fumando mientras le seguía el dueño por detrás diciéndole que lo apagara.

Viernes 5: Park Lane

El viernes no es un buen día en mi agenda, y es que es uno de esos días que empiezo la uni a las 8, y claro, levantarse a las 6.30 es muy malo para el cuerpo. Pero la cosa no acaba ahí, porque luego llegas a clase con las legañas colgando y encima te ponen a dar clase al sueco más soso de todo el país. Menos mal que fui espabilado y en el primer descanso corrí a la máquina de café. Eso sí, tras estar 5 min con un sueco explicándome cuál era el café con leche, cogí y le apreté el de café sólo...No sólo estuve dando saltitos durante horas en mi silla, sino que encima mi intestino se retorció de dolor procurando unos sonidos ciertamente abochornantes.

Tras engullir la comida universitaria ya que Pey estaba en Estocolmo con Ainara, nos dirigimos a casa, donde descubrí un recibo de la asociación de estudiantes en la que me indicaban que si no pagaba empezarían a cancelar las tarjetas universitarias y toda mi identificación universitaria (si no perteneces a la asociación no puedes presentarte a los exámenes). Ni que decir tiene que era tarde para ponerse a buscar un banco, porque quién va a trabajar un viernes a las 3 de la tarde (aunque no debería sorprenderme tanto porque en España tampoco lo hacen).

Por lo menos me cabía la esperanza del afterwork Babar, que debe ser el mejor de la ciudad, por 49 sek te tomas dos cervezas y buffe libre. Sin embargo, tras ver pasar a 4 tranvías seguidos de la línea 8 (la única que no nos sirve) averiguamos que el ghetto estaba siendo sitiado, nos estaban aislando: un accidente hizo que se cortaran las principales vías de comunicación con el centro.

Por la noche, tras mucho insistir por parte de Víctor salimos por la avenyn, y tras preguntar un buen rato llegamos a Park Lane. A parte de que el pub era increíble y con muy buena música, una de dos: o ese sitio era un prostíbulo encubierto de lujo, o es que a las mujeres les exigen 90-60-90 para entrar.
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Jueves 4: Los amantes de København

No hay demasiado que contar de este día, salvo que por fin empezó la clase de manufacturing strategy, y la verdad, me encantó. Además de ofrecerme en casi dos horas un repaso a la economía del último siglo, tuvo tiempo de desechar casi todo lo que nos han enseñado en Tecnun diciendo que ellos llevan implantándolo sin éxito dos décadas...

Por la tarde me decidí a nadar en serio en la piscina, a pesar de que yo más bien le llamaría nadar con obstáculos pues había que esquivar a inmensas ballenas que miraban con cara de odio al joven inmigrante que les salpicaba al adelantarlas... Mientras tanto Víctor sería víctima de una estafa de 250 sek por un helicópterillo de papel que no vuela....

Tras cenar a eso de las 8, sí, es triste pero es que me estoy haciendo a este horario, pero no sabéis el hambre que se tiene a esa hora si has comido a las 12...Más tarde llegó Ainara, a quien Pey llevaba esperando no sé ni cuantas horas. Eso sí, su visita sería corta,pues no aguantaría en el ghetto ni 8 míseras horas...

Miércoles 3: A quien madruga, no le mires el diente

¿Qué es lo peor que le puede ocurrir a un estudiante, un examen sorpresa? PUES NO! Hay algo todavía peor...que te tengas que levantar a las 6.30 de la mañana, pasar un frío de pelotas, andar corriendo por todo el campus de esquina a esquina preguntando a desconocidos para encontrar el aula en la que tienes clase, y que encima te digan a los 5 min. de llegar: la clase se ha cancelado!

Pues sí, con un cabreo del quince, me resigné, me tomé un agua colorada que aquí se atreven a llamar café (eso sí, cuesta 1 €) y me fui a la biblioteca, que era el único sitio donde sé que hay ordenadores. Por suerte, éstos no tardaron en llegar pues su clase acabó antes de tiempo.

Por la tarde sentí remordimientos del plato de 10mil calorías que me acababa de comer de pasta con soja, pollo y carne elaborado por Pey y decidí apuntarme al gimnasio de al lado de casa. Como tiene piscina pensé que sería una buena oportunidad para hacer algo, pues me pilla al lado de casa. Eso sí, lo que yo no sabía era que la piscina no sólo mide 25 metros de largo como mucho, sino que además en un lado cubre 3 metros (hay trampolín y todo) y en el otro 1 metro.

Pero la cosa no acaba ahí, porque encima la mitad de la piscina está invadida por niños con sus castillos hinchables y colchonetas, y no nos engañemos, viniendo de Frölunda seguro que también piojos porque el gorro parece ser una moda pasajera que no acabó de cuajar en el ghetto. El problema es cuando vas al vestuario y te percatas no sólo de la multiculturalidad de la ducha con gente que asegurarías no haber visto en la piscina (sí, tal vez no les llegue para agua caliente, qué se yo!), sino que encima NADIE usa chancletas!!! Desde luego, como dice un amigo mío: Nos llevan años de ventaja.

Por la noche nos aventuramos a salir, a pesar de ser miércoles, por las calles de Göteborg. Acabamos en el sticky fingers, un bar con música en directo en el que no había mucha gente, lo que es lógico siendo un miércoles. No obstante esto es algo que no pareció comprender Victor, quien ante semejante ofensa no se le ocurrió mejor opción que desahogarse en el tranvía de vuelta gritando NAZI a todo rubio que veía.

Martes 2: Comienzan las clases

Pues sí, ese día que todo estudiante sabe que tiene que llegar pero que desea evitar a toda costa al fin llegó. Tras una mañana movidita en la que Ander, Miguel y Pey tenían clase a las 8 a.m. y metieron el ruido de unas 12 manadas de elefantes al irse me dispuse a ir a clase.

Mi jornada estudiantil comenzaba a eso de la 13.15, eso sí, se daba por hecho que ya debía haber comido, pues la clase era hasta las 17. Por ello, nos reunimos todos en el Student Union y decidimos dar una oportunidad a la comida que ofertaban. La verdad es que nos sorprendió gratamente, pues aunque a eso de las 12 a nadie le entre la comida, hay que reconocer que era decente tanto en calidad como en cantidad. (y eso que eran albóndigas y tiene delito que yo diga que son decentes..).

En fin, la clase transcurrió con normalidad para lo que son los suecos, 30min o 40 min de clase y luego 15 min de descanso en los que te da tiempo de ir a tomarte un café y volver. En cualquier caso hay que reconocer que se lo montan la mar de bien, que si planning de la asignatura, que si visitas, transparencias...

Por la noche ya tuvimos el primer conflicto doméstico en cuanto a turnos, pues la cocina daba asco, llevaba más de 36 horas sin limpiarse y en el moho comenzaba a desarrollarse vida propia. ¿Se habrá solucionado con un ligero toque de atención el problema? Os mantendré informados.

(esperemos no llegar a esto)

Lunes 1: Tareas domésticas

Es evidente que ya seamos ingenieros o panaderos, el hecho de haber 5 tíos compartiendo piso resulta bastante difícil de llevar en cuanto al tema de la limpieza. Es por ello que decidimos dividir las tareas en 5: limpiar cocina, limpiar baño 1, limpiar baño 2, limpiar salón y limpiar basura.

Afortunadamente, o no, según se mire, me tocó la tarea de basurero frolundero. Tiene sus ventajas, al fin y al cabo tan sólo consiste en vigilar los 8 tipos de reciclaje que hay y encargarse de reciclarlo y de que la basura no se acumule. Aquí hay: vidrio de color, vidrio transparente, papel, cartón, periódicos, envases de cartón y papel, plástico, bombillas normales, halógenas y pilas.

Para comer Pey decidió indagar en la cocina y elaborar las primeras alubias de su vida, algo que a mi fino paladar no pareció convencerle y me compré una maravillosa bandeja de sushi con soja marinada y todo.


En principio las clases empezaban el día 1, pero ninguno tuvimos clase así que aprovechamos para ir al gimnasio de al lado de casa e intentar hacernos socios. Sin embargo, una vez allí, un maromo vikingo de 1'90 y como 200 kg de músculo nos dijo que era necesario hacer dos sesiones gratuitas para que te hicieran socio.

Al tener la mano escayolada sólo tuvieron que sufrir la ira del vikingo Ander, Pey, Víctor y Miguel. Mientras yo hice arroz suizo para cenar, que se complementó con un pollo asado a la cerveza. Eso sí, costando lo que cuesta la cerveza eso sí que era una delicatessen de la hâute cuissine.

Domingo 31: Courses y más courses

Tras levantarnos a media mañana y comer unos estupendos spaghetti con soja pollo y trocitos de carne picada con zanahoria nos dispusimos a seleccionar al fin las asignaturas que íbamos a estudiar a partir del lunes.

Ni que decir tiene que Chalmers además de ser 10 veces más grande que nuestra universidad tiene miles de asignaturas. Aquí no sólo es gratis estudiar sino que encima te pagan y tienes casi total libertad para escoger tú las asignaturas que te de la gana. Te haces la carrera a la carta, escoges química nuclear por un lado, física cuántica por otro, turbinas de gas por otro, marketing y compras por el otro...

Total, que al final, después de estar un montón de horas mirando asignaturas y comprobando que cumplimos los requisitos y que encaja el horario, nos queda todavía el visto de bueno de Tecnun y que aquí no nos pongan pegas en cuanto a plazas o requitisitos mínimos. Además cada cual va a ir a sus clases, en particular yo sólo coincido con Ander y Pey en una asignatura. Afortunadamente, he escogido asignaturas de economía que no sólo me serán útiles, sino que no nos engañemos, también son más sencillas.