El caso es que al salir de Chalmers, me encontré esta fiesta montada:
Más tarde llegué a casa a comer solo, para después volver a la estación a comprar los billetes de bus a Oslo. La verdad es que me pareció increíblemente barato 30 euros ida y vuelta. Haber si aprenden en España...
Al llegar a Frölunda fui al peluquero más caro de la historia, creedme, no os voy a decir el precio porque me siento imbécil, pero para que os hagáis una idea fue como si me hubiera hecho mechas, la pedicura e incluso me hubiera limpiado el culo, claro que la explicación a porqué ese precio quizá resida en otro ámbito.

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