A eso del mediodía Cristina nos dejó y se fue para España con una sonrisa en la cara, y nosotros pudimos al fin descansar del maratón cultural al que nos habíamos visto expuestos.
Os alegrará saber que por ahora se acabaron las fotos porque nos toca entrar en rutina ya. Por la mañana tuvimos que afrontar un importante reto, la primera colada. Además, como dificultad añadida, Cristina me dejó la labor de limpiar la ropa de Ander, viniendo éste al día siguiente...A saber qué encontraríamos...

Menudo estrés! La lavadora con la ropa de Ander centrifugaba bien pero la temperatura subió de 30 º programados a 40º y en cuanto al tiempo de lavado, bueno, digamos que marcaba lo que le daba la gana. Por lo menos la suya centrifugaba, la mía solo daba 1 vuelta y paraba, además de sacar y rellenar agua unas 4 veces en 30 min.
Después tuvimos que secar la ropa en una especie de cámara con ventiladores, un intercambiador de calor (lanzamiento en plancha a la piscina), y unas cuerdas para tender. Afortunadamente ahí estaba Pey para comprobar que la ropa interior de Ander no tuviera tropezones. El problema fue que como hay que reservar hora, tuvimos que sacar la ropa antes de que estuviera seca. Total, que menos mal que tenemos cuerda para tender en casa o ya me veía a lo 'vaquerou escocidou'.
Al menos de la experiencia obtuvimos una nueva amistad, conocimos a una viejecita que había tenido 500 novios y que amablemente en su 'suequinglish' nos explicó como funcionaba la máquina de planchar de los Picapiedra.
Por la tarde no hicimos gran cosa, aprovechamos y fuimos al Willy's, que es la cadena de super mercados más barata de Suecia, más que el Lidll o el Hemköp, pero de calidad. Por si os lo preguntabais sí, la mitad del super era El Dorado, yo creo que cualquier día le traen a Pey su cámara de video con los puntos acumulados...

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