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Sábado 30: Welcome Party!

Sí, al fin había llegado el gran día, el que tanto tiempo habíamos estado esperando, el de la gran fiesta de bienvenida a estudiantes nuevos e internacionales. Por la mañana no hicimos gran cosa, a sabiendas de que la fiesta que nos aguardaba requeriría de todas nuestras fuerzas.

Tras cenar pizza a eso de las 9 bebiendo cerveza y afeitarnos con algún que otro incidente, nos dirigimos Miguel, Ander, Pey, Victor y yo hacia la universidad. Durante el trayecto tuvimos la suerte de encontrarnos con más estudiantes, y yo llegué a sacarle partido a mis clases de chino.

Una vez allí nos metimos dentro de una de las mejores fiestas en las que nunca he estado, y además era toda dentro del edificio del sindicato de estudiantes. IMPRESIONANTE, sí señor!

Por no enrollarme en demasía os dejo aquí algunas fotos, y es que como se suele decir, una imagen vale más que mil palabras. (Haber si nos encontráis en la piscina, menos a Miguel que no entró).


Viernes 29: Afterwork

Ni que decir tiene que quemarse no es agradable, pero meter la mano en el horno para calentar bollitos de pan congelados cuando el horno está a 250ºC y darte con la resistencia es inhumano. No sólo empezó el horno a echar olor a carne quemada, sino que chillé más que un cerdo en el matadero. Afortunadamente no me pilló la mano de la venda, porque seguramente habría ardido todo el brazo instantáneamente. Tras el quemazo y el chillido que no causó mayor impresión porque a fin de cuentas vivimos en Frölunda, me eché pasta de dientes para que no saliera ampolla.

A la mañana teníamos jornada de inscripción en la Uni, con charlas de bienvenida y demás, pero lo más entretenido fue ver cómo el organismo de Pey se revelaba contra su dueño por no desalojar la vejiga.

Más tarde, al mediodía Ane nos dejaría para irse a trabajar a Madrid. Mientras, Pey y yo aprovechamos para visitar al fin uno de los famosos afterwork. Aunque no encontramos ninguno oriental, por lo menos entramos en una brasería y por 33 sek, unos 3,5 euros, nos tomamos una cerveza y buffet libre de costillas y muslos de pollo y arroz curry. Yo tomé 3 platitos y Pey 4, pero porque se acabó la hora, que sino seguíamos, jeje. Y es que como yo digo en Euskadi un 'come-todo-lo-que-puedas' no saldría nunca rentable.

A la noche regresó Ander con Victor y nos trajeron alguna botellita de Ron de regalo, pero aunque nos habían invitado a una fiesta, decidimos dejarla pasar a sabiendas de que mañana sería el gran desfase.

Jueves 28: Calzoncillos a tutiplén

Antes de nada este es mi nuevo número de teléfono sueco: 0046 76 5825580

A eso del mediodía Cristina nos dejó y se fue para España con una sonrisa en la cara, y nosotros pudimos al fin descansar del maratón cultural al que nos habíamos visto expuestos.

Os alegrará saber que por ahora se acabaron las fotos porque nos toca entrar en rutina ya. Por la mañana tuvimos que afrontar un importante reto, la primera colada. Además, como dificultad añadida, Cristina me dejó la labor de limpiar la ropa de Ander, viniendo éste al día siguiente...A saber qué encontraríamos...


Menudo estrés! La lavadora con la ropa de Ander centrifugaba bien pero la temperatura subió de 30 º programados a 40º y en cuanto al tiempo de lavado, bueno, digamos que marcaba lo que le daba la gana. Por lo menos la suya centrifugaba, la mía solo daba 1 vuelta y paraba, además de sacar y rellenar agua unas 4 veces en 30 min.

Después tuvimos que secar la ropa en una especie de cámara con ventiladores, un intercambiador de calor (lanzamiento en plancha a la piscina), y unas cuerdas para tender. Afortunadamente ahí estaba Pey para comprobar que la ropa interior de Ander no tuviera tropezones. El problema fue que como hay que reservar hora, tuvimos que sacar la ropa antes de que estuviera seca. Total, que menos mal que tenemos cuerda para tender en casa o ya me veía a lo 'vaquerou escocidou'.

Al menos de la experiencia obtuvimos una nueva amistad, conocimos a una viejecita que había tenido 500 novios y que amablemente en su 'suequinglish' nos explicó como funcionaba la máquina de planchar de los Picapiedra.

Por la tarde no hicimos gran cosa, aprovechamos y fuimos al Willy's, que es la cadena de super mercados más barata de Suecia, más que el Lidll o el Hemköp, pero de calidad. Por si os lo preguntabais sí, la mitad del super era El Dorado, yo creo que cualquier día le traen a Pey su cámara de video con los puntos acumulados...

Miércoles 27: Claustrophobia

Creo que ha llegado el momento de hablaros de El Dorado. No, no se trata de la ciudad perdida de oro macizo que los españoles buscaron tanto por las américas sino de la marca de comida más barata que existe y que provoca las mejores carreras al wc. Pey es su mejor cliente, está apunto de ser nombrado cliente del año y recibir suministo de por vida. Dentro de su amplia gama de productos destacan: lentejas, pasta, arroz, cereales y salsa de soja...


Sí...soja...o ese sucedáneo infernal sacado de la destilación del petróleo al que los de el Dorado llaman 'soja' y que sirve para remover el estómago a tus peores enemigos. Ya desde fuera se puede apreciar un color negro algo sospechoso, pero la sensación al olfato y al gusto es de estar bebiendo aguarrás. Bueno, por lo menos ya tenemos con qué fregar.

A la mañana quisimos aprovechar para ver la fortaleza de Älvsborg, pero llegamos tarde y decidimos ir al museo de guerra naval. Bueno, en realidad creíamos que íbamos al aquarium, pero la visita mereció la pena, sobre todo porque viví una experiencia única en la vida.



¿Alguien sabe qué se siente al quedarse atrapado en el hueco de un torpedo dentro de un submarino? Yo sí, menos mal que cuando ya me estaba despidiendo de una rodilla y los efectos de la salsa de soja El Dorado iban a hacer estragos en mis pantalones apareció Pey y con su ayuda pude salir, llegar al final del tubo y sacar la foto.

Tras la visita, nos dispusimos a coger el barco que nos llevaría a la fortaleza. Esta fortaleza es una isla pequeña a la salida del canal de Göteborg que servía de fuerte defensivo ante los ataques daneses, se reconstruyó, pero tiene más de 400 años. Durante el trayecto sacamos unas sillas de plástico en la cubierta del barco, sacamos los bocatas y ale, hamiketako, que no se diga la ostia!

Una vez en la fortaleza tuvimos suerte porque tocaba función en inglés, donde te iban enseñando toda la isla un tío que era el general Sueco y otro actor que hacía de Reina de Suecia, la verdad es que fue divertido. Lo único malo de la visita es que se ve de fondo toda la explotación industrial del puerto de Göteborg, pero desde según qué puntos había un paisaje increíble.


Tras volver en el ferry comiendo, cómo no, subimos a un mirador desde el que se veía muy poco por el tiempo, y nos fuimos al museo de historia natural de Göteborg. Allí Pey nos hizo de guía a Cristina y a mí y nos iba explicando todo a la perfección. Era una colección inmensa de animales disecados entre los que había osos, aves, fósiles, jirafas, elefantes, leones, ballenas, etc. Atención a la rata que enseño a continuación, espero que esté extinguida. Y eso sí que es una ballena y no lo del aquarium de Donostia (es real, pero disecada).


Por último enseñaros la primera pieza del museo, y la más famosa. AVISO: Puede herir sensibilidades y poner los pelos de punta, incluso diría que es desagradable. Es REAL, lo pregunté por si acaso porque no me lo creía. Personalmente me parece una atrocidad inmoral exhibir esto, pero cada cual que piense lo que quiera...
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Martes 26: Reuniones y Museos

La mañana empezó movidita, teníamos reunión a las 11.00 y no nos iba a dar tiempo de llegar a la uni, pero tras ducharnos a todo correr y afeitarme media cara, al final llegamos justo a tiempo. Evidentemente, todos los que llegaron detrás eran españoles...

Al llegar nos dimos cuenta de algo, allí estaban los telecos de la uni...
Tras un frío saludo se produjo un escueto momento de:
-Los MOTORES molan más...
-No, las ONDAS molan más!

Después de una hora en la que lo único productivo fue la cesta de fruta que iban pasando entre los mandriles de distintas nacionalidades que había en el aula, nos dirigimos a la asociación estudiantil, y a que no adivináis quién estaba muy adelante en la cola?

...

Sí, los telecos...
Una vez más transcribo una conversación lo más rigurosamente posible:
-Hola! Es esta la cola para hacerse de la asociación estudiantil?
-Sí, A LA COLA!! (señalando al final).

Yo solo informo, vosotros juzgáis.

Además íbamos hablando con un español que sus compañeros de piso estaban justo tras ellos en la cola, así que nos quedamos igualmente.

Tras el papeleo volvimos a casa a comer lentejas, sí, por fin una comida sana! Y a la tarde partimos con el Göteborg Pass en busca de Museos para culturizarnos un poco y así aprovechar los últimos días de Cris. Primero fuimos al Museum of World Cultures, donde lo más espectacular era una sala ambientada en las cataratas del Iguazú y en el Amazonas.
La sala jugaba con todos tus sentidos para que te sintieras realmente bajo una catarata enorme, tanto la humedad del aire (se podía beber agua si abrías mucho la boca), como la vista (la luz del suelo hacía como si fuera agua), el tacto (había una alfombra que era como pisar barro, te hundía) y los sonidos de criaturas amazónicas, la mejor ambientación que haya visto. A la salida, fotografiamos a unos cuantos personajes que nos encontramos.


Con el tiempo justo decidimos entrar al mejor museo de la ciudad, el de ciencia. Tras jugar largo rato en la zona infantil,: detector de tu velocidad al correr, simuladores de vehículos, carrera de conducción con distracciones e incluso brazo robot con 4 grados de libertad, nos dirigimos a la siguiente sala.

En la siguiente sala había un pequeño ecosistema amazónico (sí, a 27ºC y un calor asfixiante), donde una guía nos enseñó ranas venenosas, caimanes, monos, plantas con dardos, árboles que se desplazan, pirañas, un hormiguero gigante, etc.
Despúes fuimos al aquarium, donde la misma guía nos indicó qué especies había y algunas características como qué tipo de veneno tenía cada especie (a petición de Pey). Además nos trajo el morro de un tiburón sierra.

Por último fuimos a la sala espacial, donde tras un examen infrarrojo (atención a las tripas, lo de mi cara es la cámara) yo salí a explorar el vacío mientras Pey se las apañaba en la ingravidez para hacernos la comida en la estación espacial.

Lunes 25: Ñús, ampollas y demás

Os alegrará saber que esta vez no pretendo hablar de comida en absoluto. El día comenzó con la visita que teníamos que hacer al coordinador Erasmus Pey y yo, fue como una ruta del tesoro con una dirección mal puesta, y a la hora de comer de todo el mundo.

Después decidimos comprar el Göteborg Pass con Cris y hacer un poco de turismo por la ciudad para limpiar los pulmones del aire viciado del ghetto. Empezamos por el barco enorme de velas que hay en el muelle norte de la ciudad, donde Pey se coronó rey del mundo:
Tras una rápida visita al payaso nos dirigimos hacia la parte vieja de Göteborg, pasando por un curioso cartel en varios idiomas que nos vaticina un futuro peculiar y un gran peligro inminente:

Fue en la parte vieja de Göteborg cuando Pey nos reveló su tremenda ampolla y sus pocas ganas de seguir adelante con la tremenda escalinata que nos aguardaba. Tras mucho esfuerzo, interminables jadeos e innumerables descansos conseguí llegar al final y coronamos la cima.



Tras descender del K2 de Escandinavia, nos dirigimos hacia Slottskogen, un parque enorme en mitad de la ciudad con animales en cautividad. Gracias a la peripecia de Cristina Rodríguez de la Fuente y a sus largas horas viendo los documentales de animales de La 2 conseguimos ver especies a las que estamos poco habituados:

Afortunadamente también vimos otras especies como focas a lo que solté: qué envidia ir dando saltitos con tu barriga, y Pey respondió sí, dan ganas de tumbarse sobre esa almohadita...Al final, tras muchas cuestas y acusaciones de Pey respectivas a su ampolla, conseguimos ver también Alces, ciervos, gansos, etc.

Salir del parque fue una odisea, pues cuando decidimos que queríamos salir estábamos exactamente en el centro de un parque del tamaño del centro de Donosti. Afortunadamente nos topamos con una sueca que era hija de uno de Canarias y tras 20 min conseguir salir del laberinto del fauno.

Más tarde decidimos utilizar el bono de transporte público para ir a las islas del Oeste de Göteborg, y allí descubrimos miles de embarcaciones y veleros, era IMPRESIONANTE. Se estaba haciendo tarde, pero decidimos ir a la isla más lejana en ferry. Pronto nos daríamos cuenta de que aquí la vela es deporte nacional.

Al final por el frío y la hora decidimos quedarnos en la tercera isla en que paraba el ferry y ver qué había por allí. Es increíble como pueden hacer una vida tan normal en islas comunicadas solo por mar y con tan pocos recursos en una isla tan pequeña. En concreto, en esta isla había 1300 habitantes, y prácticamente todos eran marineros, un sitio que merece la pena visitar.
Tras entrar corriendo en el último super abierto de Göteborg, Pey nos hizo unos spagettis con pollo y soja que devoró como un salvaje tigre.

Domingo 24: El hijo prodigo regresa

A la mañana Miguel y Ane se fueron sigilosamente a Estocolmo. Yo me levanté y aproveché que se veía el sol para salir a la calle y ver si las tiendas de al lado de casa abrían, y sí, all open!

No pude evitarlo y sin la ayuda de nadie el payaso se apoderó de mí y mi débil carne sucumbió: me compré mi primer milk shake!!
Estaba yo viendo la F1 con un link que me había pasado Pey, cuando en esto entró el susodicho portando en su mano una tortilla de patata y un bollo de pan recién horneado. Ante semejante gesta mi corazón se ablandó y tuve que sacar de la bolsa mi tesssoro: el jamón de las emergencias.
Mientras digería tan suculento manjar, el golpe de Alonso en Valencia y la comida, sonó el timbre y aparecieron Ander y Cristina, que nos entretuvieron con sus historias y me ayudaron a mantener el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) de Pey a raya.

Tras dar una vuelta por el centro, Ander y Cris se fueron a cenar al puerto de Goteborg de despedida mientras Pey y yo regresábamos sin ser conscientes del peligro que nos acechaba. Al llegar al ascensor coincidimos con la vecina del apartamento de enfrente, una señora de unos 70 años con más pecho que espalda, que nos tuvo más de 10 min hablando en el rellano sobre lo chungo y peligroso que es Frölunda.
En el rellano sí, el que siempre huele a vómito de culebra renegada con olor a pescadilla. Por lo menos hemos obtenido información sobre la procedencia de semejante hedor, creemos que se trata de uno o varios loros que tiene en su casa.

Sábado 23: Sábado sabadete

Tras levantarnos a media mañana, Ane y yo nos dispusimos a cocinar macarrones a la bolognese. Mientras, Miguel telefoneaba a todos lados para recuperar su maleta ya que al día siguiente se iba a Estocolmo.

Pey se peleó con el horno para cocinarnos un rico pollo asado, pero el pollo no se rindió tan fácilmente. Pey le insertó una cebolla por el ano, y lo embadurnó con aceite de oliva, pero el pollo resistió el calor del horno a toda potencia durante hora y media sin a penas inmutarse (seguía casi igual de crudo) y lo que es más impactante, no había rastro de la cebolla...

A la noche salimos tras beber mucha cerveza (es lo único que se puede uno permitir estando el ron negrita a 25 €, por cierto, es francés y hay más variedades que el de cocina) a dar una vuelta Pey y yo por el barrio de Järntorget. En un bar que daban pis de yegua e intentaban colarlo por cerveza me acechó una orca vikinga, que más tarde descubriríamos que probablemente era lesbiana.

Tras habernos gastado 10 euros en la entrada que te obligan a pagar como guardaropa (aunque no dejes nada), y beber algo de orina equina salimos porque la música gutural que emitía el grupo que estaba tocando era dañina al oído.

Pero ahí no acabó la noche, porque al esperar al tranvía entramos en el Burguer King (aquí estas cadenas no cierran a las noches), y apareció sigilosamente la vikinga, quien intentó que la invitara a un menu mientras nosotros nos comíamos unas tristes alitas krone-ahorro; evidentemente fracasó en su intento.

Viernes 22: Se acabó la soledad.

Hoy estaba inspirado y he hecho carbonara, jeje. Eso sí, ha sido arriesgado porque no estábamos seguros de que la nata fuera tal, este idioma es incomprensible. Afortunadamente, todo el mundo habla inglés, o bueno, casi todos: Pey al comprar carne picada le han indicado mediante sonidos:
-muuuuuuuuuu (señalando una carne)
-kikiriki(otra)
-oink oink
no se si de verdad no sabrían inglés, pero de que se lo pasan genial en su trabajo poca duda cabe..

A la tarde fuimos al centro e hicimos tiempo para recoger a Ane. Tras comprobar que hay gente aún más pobre que nosotros por su insistencia a la hora de pedir dinero, nos fuimos con Ane al ghetto.
A la noche Pey y yo decidimos probar suerte con la nightlife de Göteborg mientras Ane se encargaba de Miguel. De repente nos encontramos en un tranvía donde todos eramos hispanos, había un matrimonio entre un sueco y una de Toledo, que nos indicaron donde estaba la gente joven, mientras el hijo de 5 años nos guiaba por las redes de tranvía.

Mientras Ane iba a buscar a Miguel, quien no había querido volar directamente con Ryanair desde Madrid porque una vez le perdieron la maleta y decidió ir con otra compañía no de bajo coste, haciendo escala de 40 min en Bruselas.
...
Sí, habéis acertado, le perdieron la maleta. ...moraleja?

Jueves 21: Compra y Limpieza

A la mañana Ander y Cris nos abandonaron para irse de viaje a Malmö, Copenhaguen y Helssinbörg.

Al rato de que se fueran, voces desde dentro de la casa, y es que un par de señores de tez oscura irrumpieron a la mañana en el cuarto de Pey (cerrada la habitación y la casa) mientras éste dormía. Al saltar Pey como un león sobre ellos, los desconocidos dejaron una lámpara en el suelo y se fueron...eran repartidores de ikea.

Total, que al irse Ander y Cris, a Pey y a mi nos cayó el muerto de limpiar el piso y terminar de habilitarlo. Tras comprobar que el lidel es más barato que el super de al lado de casa, nos decidimos a hacer una compra masiva, y afortunadamente encontré una super almohada ergonómica.

Sí, al lado de casa tenemos un hiper mercado con un montón de tiendas, incluso el McDonald's (a partir de ahora me referiré a él como el payaso para evitar conflictos). De momento he conseguido controlarme, y no lo he pisado: el payaso me llama, el payaso me llama.


A la tarde tras limpiar el piso y comer el primer plato hecho por mi, arroz suizo, nos dispusimos a dar una vuelta por el centro.


Tras comprobar la poca gente que pasea por la avenyn, principal arteria de la ciudad, nos metimos en la galería subterránea más grande que he visto nunca, era una ciudad entera, con unos 5 payasos, tiendas, supers, bares, de todo. Desde luego parece que a estos Suecos les guste hibernar durante largas horas en galerías llenas de tiendas para pasar el rato cuando hace frío, pero aún cuando hace bueno sigue habiendo más gente ahí que en la calle.

Empiezo a plantearme seriamente si los hombres topo albinos dominarán el mundo algún día.

También aprovechamos para visitar CHALMERS, y nos dimos cuenta de cómo nos engañan en nuestras universidades, esto sí que es un campus, y esto sí que es globalización, qué gozada, qué abanico de posibilidades!


Para cenar nos pusimos las botas con lo comprado en el lidel :


A pesar de pensar seriamente que la fruta es para los monos y lo verde para las vacas, hemos decidido empezar a comer más sano, por ello se ve fruta en la imagen.

Miércoles 20: a cuestas con la maleta

Creedme cuando os digo que ni la natación ni el footing, ni ningún otro deporte de actividad intensa es comparable con acarrear unos 30 kg de equipaje por toda una ciudad durante horas y horas. Seguramente de ahí surgió el brazo de Nadal.

El caso es que tras pasar la noche en el Hostel fuimos a recoger las llaves del piso, pero cuan funcionarios nos dijeron a que hora abrían y estuvieron haciendo tiempo hasta ese momento.
Tras 20 min de tranvía, atravesando las autopistas de tranvías (PEY, Miercoles 20 de Agosto de 2008) al fin llegamos a Frölunda, el ghetto, y es que es raro encontrar rubi@s por ésta zona. Además está en obras el tramo final y hay que coger un autobús especial que han puesto, lo que contribuyó a la confusión.

Al llegar al edificio estuvimos como 20 min más para buscar el apartamento, porque es el 414, pero inexplicablemente está en un 6º piso...tuvimos q ir probando uno a uno, y descubrimos que aquí viven bien hasta los del ghetto, porque dejan la puerta de sus casas abiertas, y vamos, vaya casas..

Tras pasar el rellano con olor a vómito de la niña del exorcista, la de Shrek y la de Rajoy, llegamos al fin al piso donde descubrí que tengo la mejor habitación (aunque con una humedad).

Estuvimos horas limpiando el piso de la basura que nos dejaron los italianos: en un minicajón del mini-cuarto de Ander encontramos uñas, la terraza la usaban de basurero, la escoba no sabían para qué servía, la tele la usaban de posa vasos porque no iba...pero al final conseguimos establecernos.