Para los que apliquéis a todo la lógica Freud-iana sabréis lo mucho que me costó levantarme habiendo visto hasta las 2 de la mañana la última parte del padrino la noche anterior. Claro que también influyeron otros factores como Ander poniendo música en el portátil a eso de las 7 de la mañana.
Al final, cómo no, 20 min. tarde. Menos mal que ahí estaba Laura para explicarme lo que me había perdido: osea casi nada porque ella también iba tarde... Tras comprar el libro de economía (60 eurazos) fui al tranvía con Pey, Miguel y Ander y nos fuimos al ghetto.
Tras comer algo ligero y jugar al counter decidí echar a Pey una mano y acompañarle a hacer la compra, ya que el cojo, que iba con muletas, no podía valerse por sí mismo. Por cierto, que Pey y Ander habían tenido una presentación a la mañana, y debieron de triunfar entre comentarios freaks y las muletas de Pey.

Más tarde decidimos ir a un concierto de Jazz en el pub Nefertiti del centro. Estuvimos Jaime, Laura, Guillem, Elena, Manu, Héctor, Jacob, Gerardo, Miguel, Jon, Ander y yo. La verdad es que el pub estaba muy bien, pero el concierto se retrasó una hora entera, o más. Además, cuando empezó a tocar la verdad es que para ser Jazz, no sonó demasiado bien, aunque luego se arregló. No obstante, entre la hora de retraso, el sueño que dan este tipo de pubs, la cerveza y que ninguno de los que tocaban eran Woody Allen o Bill Clinton decidimos irnos para casa.


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